viernes, 2 de febrero de 2018

MÉRIDA: ¿UNA CIUDAD O UN VERTEDERO DE BASURA A CIELO ABIERTO?




MÉRIDA:
¿UNA CIUDAD O UN VERTEDERO DE BASURA A CIELO ABIERTO?

Por Jorge Martens

Según algunos estudios académicos, Mérida  genera ‎ 750 toneladas de desechos sólidos al día y la zona metropolitana 1600 toneladas que se convierten en basura y de las cuales 160 toneladas es material altamente tóxico.

El tratamiento de la basura en la ciudad es ineficiente y perjudicial para la salud y la vida de todos. No existe en la ciudad una política asertiva en la gestión de los desechos sólidos y tampoco una cultura de ciudadanía frente al problema.

La ausencia de tratamiento de los desechos sólidos contamina el agua,  genera focos de infección de moscas, cucarachas, zamuros y ratas, provocando algunas enfermedades intestinales. Además la basura le da un aspecto sucio a Mérida, y produce gases de efecto invernadero que dañan el ambiente.

¿Qué es la separación de residuos?

Cuando hablamos de separación de residuos hacemos referencia a toda aquella actividad que tiene por objetivo la diferenciación de los residuos generados por el ser humano en los ámbitos urbanos. Dejemos en claro que los espacios de las grandes ciudades son los que mayor cantidad y densidad de población concentran por lo tanto son los que al final también más residuos y basura generan. Los residuos pasan por diferentes tipos de tratamiento dependiendo de la ciudad, la disponibilidad física, la tecnología, etc.

¿Qué son desechos sólidos?

El concepto de desecho sólido es el que se aplica a todo tipo de residuo o desecho que genera el ser humano a partir de su vida diaria y que tienen forma o estado sólido a diferencia de los desechos líquidos o gaseosos. Los desechos sólidos son los que ocupan un mayor porcentaje en el total de desechos o residuos que el ser humano genera debido a que gran parte de lo que se consume o se utiliza en la vida cotidiana deja desechos de este tipo. Además, los desechos sólidos son también los que ocupan mayor espacio al no asimilarse al resto de la naturaleza y al permanecer muchos de ellos por años e incluso siglos en el terreno.

¿Qué son los desechos orgánicos?

Los desechos orgánicos son el conjunto de desechos biológicos producidos por los seres humanos, ganado y otros seres vivos. Entre los desechos orgánicos se incluyen las heces y otros materiales que pueden ser descompuestos por microorganismos aeróbicos, es decir en procesos con consumo de oxígeno. Cuando este tipo de desechos se encuentran en exceso en el agua (tales como las aguas residuales), la proliferación de bacterias agota el oxígeno, y ya no pueden vivir en esta agua los peces y otros seres vivos que necesitan el oxígeno. El índice utilizado para medir la contaminación biológica por desechos orgánicos en el agua son la cantidad de oxígeno disuelto (OD) en agua, o la demanda biológica de oxígeno (DBO).
Otros tipos de residuos orgánicos, considerados como desechos peligrosos, son algunos de los residuos biológicos que forman parte de los residuos hospitalarios o desechos hospitalarios, que se producen en hospitales, centros médicos, y algunos tipos de laboratorios; los cuales pueden producir una enfermedad infecciosa.

¿Qué son los desechos inorgánicos?

Los residuos inorgánicos tienen una esencial diferencia con los orgánicos. Éstos últimos han sido, en algún momento, parte de un ser vivo o un ser vivo en sí. Por ejemplo, la cáscara de manzana ha sido parte de un vegetal y por eso es basura orgánica. En cambio, el residuo inorgánico no tiene origen biológico, ha sido industrializado o fabricado mediante algún proceso de manera artificial, como los plásticos, las telas o el vidrio, los metales, la madera, el papel, el cartón y otros.

¿Qué es separar los residuos en origen?

Se trata de separar, clasificar u organizar los residuos o desechos orgánicos de los inorgánicos para que puedan ser reusados o reciclados y así poder reducir la contaminación.

Debe realizarse de manera tal que los materiales reutilizables o reciclables puedan ser clasificados y procesados para ser reinsertados en el circuito productivo como materia prima para la industria y el comercio. Es por esto que deben estar limpios y secos.

¿Por qué es importante hacerlo?

Se reduce el consumo de recursos naturales renovables y no renovables destinados a la producción industrial. La naturaleza produce recursos que se renuevan continuamente a un ritmo que permite que puedan volver a ser aprovechados (como el agua, la flora y la fauna). Además, existen otros recursos que también son naturales, pero que tardan cientos o miles de años para generarse (como, por ejemplo, el petróleo) y, por lo tanto, pueden agotarse. La utilización de mayores cantidades de materiales reciclados reduce la necesidad de extraer ambos tipos de recursos naturales y le da tiempo a la Tierra para volver a generarlos.

Se reducen las emisiones de gases que colaboran con el calentamiento global y el cambio climático. Actualmente en nuestro país la energía eléctrica que utilizan tanto las industrias como los hogares se produce mayoritariamente quemando petróleo, carbón y gas (combustibles fósiles), lo cual genera emisiones de dióxido de carbono. En la medida en que las industrias utilicen una mayor cantidad de materias primas producto del reciclaje, se podría reducir el consumo de energía necesaria para producir materiales vírgenes, que es mucho mayor. Por lo tanto, se emitiría una cantidad mucho menor de este gas de efecto invernadero. Por ejemplo, producir plástico PET reciclado (el tipo de plástico que se usa para fabricar botellas de gaseosa y otras bebidas), requiere entre un 60 y 90% menos de energía que fabricar PET virgen.

Ahorra costos de energía, insumos y entierro. Muchos de los materiales que componen los objetos que se utilizan todos los días son recuperables o reciclables, es decir, pueden extender su ciclo de vida al convertirse nuevamente en materias primas. Cuando todos los materiales reciclables recuperados reingresan en el circuito comercial e industrial se reducen los gastos de insumos, energía y agua, que la industria necesita para su elaboración, lo cual los hace más baratos que los materiales vírgenes. Además, al reciclar o reutilizar se reduce el derroche de recursos naturales y los costos de transporte y entierro de residuos (disposición final).

Fomenta el trabajo digno. La reinserción de materiales en distintos circuitos productivos beneficia a numerosas industrias y, en particular, a las cooperativas de recicladores urbanos, quienes realizan un invalorable aporte a la reducción de la basura que se destina al enterramiento y en la recuperación de materias primas. La separación de los residuos en origen colabora con la creación y el sostenimiento de trabajo digno y con la integración de un sector de la población que ha sido largamente marginado.












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